Voy con mi padrino por la rambla…

Voy con mi padrino por la rambla
el viento nos incrusta sal en el pelo
llevamos abierta una botella de vino
envuelta en una bolsa de nylon negra

nos turnamos para darle un trago
nos desviamos del camino
la noche nos inquieta
y damos pasos más largos

nos sentamos frente al mar
hombro con hombro
en un banco de cemento gris
como las casas que dan a la costa

el horizonte se ve negro y el mar
se anuncia en los espasmos de las olas
mientras las gaviotas flotan
y nos rodean la cabeza

recordamos lujos y detalles
sobre partidos de fútbol
también sobre las mujeres que primero
nos hicieron polvo y después piedra

mi padrino me pasa la botella
y mientras doy un trago me dice que
antes de amar hay que saber quién es uno
porque nunca vuelve lo que se da.

Me atrae hasta el fondo

Bajo el cielo celeste
con una o dos nubes
sobre el pasto irregular
susurro en tus oídos
palabras de celofán rojo
junto mi mejilla a la tuya
hasta que no queda espacio
entonces tomo distancia
doy una bocanada
me zambullo
en tus aguas bravas
en busca de ese brillo
que me atrae hasta el fondo
pero mientras más profundo
más tenues son los rayos del sol
el agua me llena los pulmones
quiero volver a la superficie
acá todo es negro
nadie escucha
la corriente me llevó lejos.

Mi casa se transforma

Mi casa se transforma
con la velocidad de un rayo
y el polvo que hace instantes
estaba oculto para mis ojos
ahora cubre la mesa
la biblioteca las sillas
el piso el cuaderno
los platos los papeles
el termo el gato
todo está inestable
fuera de lugar
acomodo libros
con una simetría
que me tranquiliza
tiro fotocopias amarillentas
en una bolsa negra
pero acechan
entre las hojas
promesas escritas
de puño y letra
para que no te olvide.

Es sólo un poema

diego

 

No te preocupes
es sólo un poema
nada serio nada eterno
sólo un momento
una sensación que viene
cada vez que llega el atardecer
y los rayos solares
se vuelven naranjas y oblicuos
mi hermano una vez me dijo
que en fotografía se llama
la hora mágica a ese instante
porque la luz es perfecta
y todas las fotos salen bien
con colores definidos
ninguna se quema
por el sol del mediodía
algo parecido me pasa
cuando cae el sol
me arde el impulso
de hacer eterna
la oscuridad que se aproxima
como si tuviese una polaroid
construida con palabras
que bajo el imperio del mediodía
quema todos los papeles.

La punta del cuchillo

nueces

 

La punta del cuchillo
se mete en la parte de atrás
con un suave giro
la nuez se abre
de par en par
mi abuela me enseñó
con estas palabras
que no hay que romper
cáscara contra cáscara
ni darle golpes
con el martillo
se necesita
poco ruido
para muchas nueces
aunque afuera
se escuchen promesas
en forma de estallidos
y me pregunte
quién enciende
los fuegos artificiales
y también
si estarás viendo
este mismo cielo
que ahora se cubre
con las estelas inestables
de las cañitas voladoras.

Abro la heladera

Abro la heladera
y está casi vacía
podría estar llena
y daría lo mismo
la foto tuya con otro
todavía me sorprende
no sé por qué pero
pensé que había algo
sincero en cómo
movías las manos
cuando escribías
amor todo puede ser diferente
ahora la pálida luz
que emana la heladera
llega hasta mi cara
y entiendo que el frío
no puede modificar
las fechas de vencimiento
ya escritas.

Convivencia

a Fermín y Jimena

 

Ahora que compartimos
las mismas paredes
para el viento que se arremolina
hasta diluirse en inclemente lluvia
hablemos mi amor
sobre quién va a lavar la ropa
que se ensucia en nuestras largas
expediciones a la cama
sobre quién de los dos hará de comer
cuando el hambre sea un grito
que nos estalle los huesos
sobre quién va a desinfectar
las noches plagadas
con los moscardones de la duda
hablemos también mi amor
sobre qué será de nosotros dos
cuando el fuego no sea suficiente
y se nos congelen los dedos de los pies
pero hablemos no callemos
porque si bien las palabras son esquivas
debajo de ellas sólo hay silencio
y amor vos y yo sabemos
que el silencio es peor que nada.